PARA PROTESTAR ENVÍA ESTA CARTA FIRMADA AL PRESIDENTE DE CHILE
Sr. Presidente
Sebastián Piñera E.
Presente
Dentro de pocos meses, al concluir el período para el cual fue elegido como Presidente, Ud. y su Gobierno serán juzgados por Dios y por la Historia.
¿Cuál será su legado?
La memoria es corta para celebrar los éxitos económicos o la probidad pública que sin duda han distinguido su gestión. Lo que verdaderamente la Historia registra es el modo en que los gobiernos respetan las principales instituciones de la Nación, pues ellas son las raíces de nuestra identidad. Y, de todas ellas, la principal institución es, sin ninguna duda, la familia. Sí, Ud. y su Gobierno serán juzgados por la forma en que supieron respetarla y fortalecerla; o, al contrario, por el modo por el cual la modificaron y dañaron en su composición e integridad.
Por esta razón la presentación del Proyecto de uniones homosexuales, (AVP) terminará siendo la principal herencia que Ud. legará para el futuro. Ni a Ud., Sr. Presidente, ni a nadie que conozca la realidad internacional le podrá sorprender que el proyecto de unión civil de homosexuales presentado por su Gobierno significará el primer y fatídico paso para la posterior aprobación del “matrimonio homosexual” y la consecuente introducción al derecho de adopción de niños por parte de tales uniones.
Ésta es la experiencia fatal en todos los países donde similares proyectos fueron aprobados, y Chile no constituirá una excepción a esta regla.
Más aún, el hecho de que un Gobierno, que se afirma de centro derecha, presente esta iniciativa, podrá hacer que muchos electores crean que apoyar a la candidata de la Concertación en las próximas elecciones presidenciales no producirá un cambio mayor para la familia, lo cual inducirá a muchos incautos a darle su voto.
Así, Ud. pasará a la Historia con el estigma de haber abierto las puertas a la más radical y profunda transformación de la sociedad chilena, al legalizar esas uniones como buenas, dignas y ordenadas.
Precisamente lo opuesto a lo que enseña la Iglesia Católica. De acuerdo al Magisterio Pontificio, tales uniones son “intrínsecamente desordenadas” y “no merecen reconocimiento jurídico”.
Por eso, Dios, Señor de Señores y fuente de toda autoridad, no podrá incluir en el Libro de la Vida a un gobierno que haya legitimado conductas contrarias a las leyes que Él puso en la naturaleza. Sr. Presidente, Ud. podrá decirnos que realizó políticas públicas pro familia, como el post natal y otras iniciativas del género; sin embargo, la familia no se construye con una mano y se destruye con la otra. Un gobierno debe ser coherente en todas sus políticas en relación a la institución que es la célula básica de la sociedad. Por todo lo anterior, por el bien de Chile, de la familia e incluso del legado de su Gobierno, le pedimos: Retire ahora el Proyecto del AVP del Congreso, hágalo de inmediato.
Dios retribuirá con creces ese acto de fidelidad a los principios cristianos y las generaciones venideras se lo agradecerán. Sólo así su Gobierno podrá pasar a la Historia como coherente con las promesas que formuló en pro de la integridad de la familia natural y cristiana.
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